Caipirito: entre la caipirinha y el mojito


El lunes 16 de agosto fue el Día Nacional del Ron en Estados Unidos. Me enteré gracias a los bartenders, ‘mixológos’ y amantes del ron, a quienes sigo en Twitter y quienes sabiendo que soy ronera, me enviaron toda clase de mensajes con la frase “feliz día del ron”.

Habiendo sido criada en Venezuela, para mí el día del ron es el 15 de octubre, día de Santa Teresa de Ávila, patrona de Ron Santa Teresa, la productora más antigua de Ron de Venezuela.


Como los dueños de Ron Santa Teresa son una familia muy católica y Venezuela es un país mayoritariamente católico, el 15 de octubre se celebra una misa en la Hacienda Santa Teresa y la tierra, donde se cultiva la caña de azúcar desde hace más de 214 años, en bendecida de acuerdo con los rituales católicos.

Nostalgia aparte, el lunes fuimos de licorería en licorería en Rancho Mirage ―donde estamos disfrutando de la última semana de vacaciones de verano antes de que los niños regresen a la escuela―, tratando encontrar Ron de Venezuela para celebrar, como Dios manda, el día del ron.


Desafortunadamente, no encontramos ninguna marca y en su lugar compramos una botella de una muy fina cachaça de Brasil, que incluso tenía impresa la frase ‘Ron Brasileño’.

Venezuela y Brasil son países vecinos. La cachaça, es la bebida nacional de Brasil y la espirituosa más destilada en el mundo entero, pero según la ley venezolana no se considera un ron. Al igual que el ron, la cachaça es un destilado de la caña de azúcar, pero que a diferencia del Ron de Venezuela no se destila a partir de la melaza sino a partir del jugo fermentado de la caña de azúcar.

Foto cortesía Ron Santa Teresa
Plantaciones de caña de azúcar en la Hacienda Santa Teresa, 2009
La cachaça es considerada un aguardiente. Si una vez destilado, lo embotellan, es lo que se conoce como cachaça blanca. Si el alcohol es reposado en barricas de madera, es lo que se conoce como cachaça dorada.

La botella de cachaça Cabana que compramos ese día, no solo era muy elegante, sino que además su precio era similar al de un buen ron añejo. El contenido era cristalino. Investigué y descubrí que se trataba de una marca Premium, destilada dos veces en cargas pequeñas, por el método pot still, y reposada por nueve meses en barricas de jequitibá.

Caña de azúcar en flor, Hacienda Santa Teresa, noviembre 2004
Esa pudo haber sido la razón para que la llamen ron. Sin embargo, pensé que tal vez sería mejor tener una conversación con Ed Hamilton, del Ministry of Rum o con otro experto connaisseur de ron y cachaça para ilustrarme…

Según la legislación venezolana, para que un ron pueda llamarse ron, debe haber pasado por lo menos dos años de envejecimiento en barriles o toneles de madera. Por eso muchos destilados que se expenden como ron en el mundo entero, no entran al mercado venezolano: simplemente no cumplen con el período mínimo de añejamiento.

Mis hijos Tomás Eugenio y Andrés Ignacio, en la Hacienda Santa Teresa, marzo 2006

Mientras hablábamos de las maravillas de la caña de azúcar y sus destilados, preparé este coctel, una mezcla de los mojitos que tanto me gustan y la caipirinha, el trago nacional de Brasil que a diferencia del mojito que se hace con ron, se prepara con cachaça. Lo bauticé Caipirito y es perfecto para esos días como el de hoy, en los que el termómetro marca los 100°F. Aquí está la receta. Salud!


Caipirito
2 medidas de cachaça
2 medidas de zumo de limón fresco
8 gajos de limón con piel
20 hojas de hierbabuena
4 cucharadas de bar de Splenda
Soda

En un vaso largo presiona los gajos y el zumo de limón con la hierbabuena y la Splenda. Agrega hielo fracturado, la cachaça y mezcla bien. Si es necesario, agrega más hielo. Completa con soda. Corona con una ramita de hierbabuena y una rodaja de limón. Sirve con un pitillo.

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