Pasta aglio e olio

No hay más nada de qué hablar. Muero por el ajo. Y la pasta aglio e olio no sólo es la comida que me provoca cuando estoy feliz y que me conforta cuando no lo estoy tanto.
La pasta con aceite de oliva y ajo es mi plato favorito, por encima de todos los alimentos en esta Tierra. 
Su preparación evidencia, una vez más, que cuanto más simple y sin complicaciones la comida, mejor. Sólo tiene seis ingredientes, incluyendo la sal y el peperoncino (hojuelas de ají picante o pimienta roja), que juntos hacen un plato sencillo y gustoso a la vez.
Lo primero es transferir el sabor del ajo al aceite de oliva. Por muchos años creí, erróneamente, que había que saltear el ajo sólo hasta que comenzara a dorarse. Pensaba que si el ajo se cocinaba demás, el aceite sabría amargo. Equivocadísima era lo que estaba.
Un día, por error, el ajo se me pasó de dorado y en lugar de desecharlo, decidimos usarlo. El resultado: crujientes chips de ajo y la mejor pasta aglio e olio que nos habíamos comido hasta ese entonces.
Para contrastar con el sabor tan definitivo del ajo, el perejil es el ingrediente clave. Cuando hace años comencé a preparar esta pasta, solía espolvorear un poco de perejil picadito cuando ya servida en el plato. Ahora el perejil, más que un adorno, es un ingrediente de "peso": su sabor fresco equilibra perfectamente el del ajo.
Me gusta el aglio e olio con capelli d'angelo (cabello de ángel) o vermicelli.
Pasta aglio e olio | Ingredientes para 6 porciones
1 paquete de cabello de ángel u otros fideos finos como los vermicelli
¾ de taza de aceite de oliva
8-10 dientes de ajo finamente rebanados
1 ½ taza de hojas de perejil cortadas groseramente
Sal marina gruesa
Pimienta roja en hojuelas
Queso parmesano rallado (usé Parmigiano Reggiano)

Pon el agua para la pasta a hervir. Añade el aceite de oliva en una olla pequeña a fuego mediano y sofríe el ajo durante unos 8-10 minutos, hasta que esté bien dorado. Retira del calor y reserva. Mientras tanto, cocina la pasta al dente y cuela. Para detener la cocción, deja correr un poco de agua fría sobre la pasta y escurre bien. Pon la pasta en un tazón, agrega el aceite de oliva y los ajos, sal al gusto y el perejil. Revuelve. Espolvorea con pimienta roja. Sirve caliente con queso parmesano.

Para imprimir la receta haz clic aquí.

Etiquetas: , , , ,