Cómo envasar tomates (más que amor, frenesí)

Este ha sido un verano súper movido. Primero nos fuimos a Newport Beach y luego al Condado de San Diego, a la tierra de los aguacates, y a La Jolla. Entre una cosa y otra tenemos a diario los entrenamientos y luego las competencias de natación, basquetbol y polo acuático de mis hijos.


El fin de semana antepasado fuimos a Hollywood a ver a Gustavo Dudamel. Y ahora todos los tomates de nuestra huerta se están madurando al mismo tiempo.
Hace unos días habíamos cosechado 37 libras. Ya la cosecha va por 110 y todas, absolutamente todas las 18 matas están cargadas con los tomates más hermosos.
Snob del tomate confesa, en medio de este frenesí, no tengo tiempo sino para pensar en cómo procesar y cocinar para sacarle el jugo a esta cosecha, la mejor desde que empecé a sembrar hace ya tres años. Así que esta nota es sobre como envasar tomates para conservarlos en frascos de vidrio.
Al envasarlos crudos, se mantiene su color y sabor hasta por un año en la despensa. Antes de envasarlos hay que prepararlos: limpiarlos y pelarlos.
Una vez que los tomates están listos, se ponen en un frasco previamente esterilizado, con un poco de zumo de limón fresco (2 cucharadas por frasco de un litro), sal y se agrega alguna hierba para dar gusto. Aquí usé albahaca fresca, pero también funciona con tomillo, romero y romero.
Al envasar los tomates, hay que presionarlos con una cuchara de madera para que salga el jugo y el aire también. Además hay que asegurarse de que quede espacio libre, media pulgada (poco más de un centímetro), en la boca del frasco y de que esté perfectamente limpia (cualquier partícula puede interferir con el proceso de sellado).
A la hora de tapar los frascos, primero se pone la tapa y luego el aro de rosca. Se llena hasta la mitad la olla donde se van a procesar los frascos y se colocan los frascos en la rejilla especialmente diseñada para ello. Hay que asegurarse de que por lo menos una pulgada de agua (2,5 cms) cubra los frascos. Tapa la olla y ponla a fuego medio hasta que hierva. Una vez que el agua comienza a hervir se cuentan 40 minutos.
Una vez que los frascos han sido procesados, se colocan en una toalla de cocina y se dejan reposar por 12 horas. Las tapas han de hacer un sonido “pop-up” y verse un poquito cóncavas en el medio. Eso quiere decir que se hizo el vacío y los frascos están sellados. Si alguna tapa no suena y no se ve cóncava, habrá que volver a procesar el frasco con una tapa nueva o guardarlo refrigerado y consumir su contenido en los próximos días. Los tomates envasados deben guardarse en un lugar oscuro. El proceso parece largo y complicado pero no lo es. Y una vez que uno hace la tarea, puede disfrutarlos todo el año.

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