El placer de un capuchino helado

Mis hijos regresaron a clases hace más de una semana. Finalmente, se acabaron las vacaciones de verano.

No así el verano. De ninguna manera. Por lo menos no en el Sur de California, donde, de acuerdo con mi experiencia, la segunda mitad de agosto y la primera de septiembre son las semanas más calientes… del año…
Esto significa capuchino helado. Mi adorado capuchino helado. Con una montaña de hielo. Para mantenerme fresca. Ya ven que adoro el café.
Este es mi capuchino helado. Con Splenda. De manera que además de refrescante y delicioso es libre de culpa. Les dije que son fanática de la Splenda ¿verdad? Ya lo saben. Mi "azúcar de mentira", como le gusta decir a Andrés Ignacio (9), mi hijo gourmet.
Lo preparo con lo que queda del café de la mañana, en una copa llena de hielo picadito. Lr pongo el Splenda y leche descremada fría con mucha, mucha espumita.
Para hacerlo aún más atractivo, le espolvoreo chocolate rallado con un micro rallo y me lo tomo con un pitillo. Y ahora ¿a quién le hace falta ir a Starbucks?

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