La sobremesa (y por qué digo que es la parte más importante de la comida)

La sobremesa  es un post patrocinado por  NESCAFÉ Clásico. Gracias por apoyar  las marcas con las que Savoir Faire colaborar, para que así pueda seguir creando y compartiendo recetas   divertidas, coloridas y sabrosas
La sobremesa. Creo que nunca se los he dicho, pero una de las razones por las que hace casi seis años comencé a escribir este blog, fue por la sobremesa.  Creo que la sobremesa, ese momento en que después de terminar de comer nos quedamos conversando, con los platos ya recogidos, pero con el mantel todavía puesto y con un cafecito, por supuesto, es lo mejor de la comida.

En la sobremesa se habla y mejor aún: se echan cuentos, se comparte y una se relaja, con una taza de café humeante en la mano, mientras “baja” la comida.  Cuando se tiene familia, la sobremesa es el momento de afianzar valores y de inculcarle a los hijos principios que los acompañaran el resto de su vida.

Cuando los hijos crecen, la sobremesa sigue siento punto de reunión y encuentro. Siempre he dicho, parafraseando a Epicuro, que más importante que comer y beber es con quien comer y beber.
Y de eso, precisamente, se trata la sobremesa: de la buena compañía, la familia, los amigos, el disfrute de las cosas sencillas, de una buena conversa que siempre será mejor si la acompañamos con un buen café.

Cuando viví en el Sur de California, casada y con hijos ajenos, nunca pude entender como apenas terminaban de comer, rebotaban de la mesa: se excusaban y se iban.
¿Y la sobremesa? pensaba yo.
¿La sobre qué? me miraban con cara de ¿qué le pasa a esta vieja?  Y como no soy de imponerle mis costumbres a nadie y mucho menos me gustan las cosas obligadas, me hacía la que no era conmigo.

Y la verdad es que conmigo no era. Aunque nunca entendí el desespero (por salir corriendo, como alma que lleva el diablo, de la mesa), decidí que era un tema de costumbres con el que no esta dispuesta a lidiar (siempre he sido práctica a la hora de escoger las peleas que me voy cazar).

En cambio, me inventé este blog, que tanta felicidad me ha dado, y dónde no solo comparto mis recetas sino gracias al cual disfruto de una sobremesa interminable con ustedes mis lectores, cada vez que me visitan.

Pero además de esta gran sobremesa virtual, tengo sobremesas reales con mis amigas y cuando la distancia no lo permite, entonces hacemos la sobremesa por Skype o mejor aun por Facetime, y siempre con nuestra taza de café en la mano.
Y aunque Orquídea viva en Alicante, España, y Carola siga en mi Caracas que tanto añoro, nunca nos falta una sobremesa así sea telefónica. Cada vez más, en estos tiempos modernos, las sobremesas con mis amigas, regadas por todas partes del mundo, son virtuales. E incluso con quienes viven más cerca, la tecnología nos ayuda a mantenernos conectadas. 

Con nuevas amigas como Noelle, en Boca Ratón, o con mis amigas queridísimas como Chuky, en Brickell Key, o Ana Cristina, en Key Biscayne o en Brooklyn, no hay semana en la que no hagamos una larga sobremesa que acorta la distancia y nos acerca, reafirma nuestra amistad y nos sirve para ponernos al día, siempre con una taza de café en la mano.

Mira este video que preparé con muchísimo cariño y que es el primer video que hago y edito sola, para beneplácito de mi hijo Tomás Eugenio (12) quien es mi editor favorito y asesor en materia audiovisual:



Y tu ¿cómo y con quién haces tu sobremesa?

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